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15_06_2009
ETA y Zapatero negocian, el PP mira
Juan de Dios Dávila
Hoy en el mundo de ETA se está barajando la posibilidad de cambiar la táctica a seguir. Otegui, Díez Usabiaga, Goricelaya proponen alcanzar los fines del nacionalismo a través de su presencia en la política, eso si, manteniendo un tejido social que permita mantener viva la exclusión, la amenaza a todo aquel que no se pliegue a sus ideas. Mientras, el PP en paralisis tras el pacto con el PSE; dicho pacto ha supuesto la desactivación de la movilización firme en contra de la presencia etarra en las instituciones.
La reciente sentencia de la Audiencia Nacional condenando a la alcaldesa de Hernani Marian Beitialarrangoitia a 1 año de prisión y 7 de inhabilitación absoluta por enaltecimiento del terrorismo, es una buena noticia para una sociedad que quiere vivir en libertad.
El Ayuntamiento de Hernani convocó el pasado 11 de junio una Comisión en apoyo de la alcaldesa condenada alegando que se atenta contra la libertad de expresión.
El objetivo del terrorismo etarra es la imposición de un modelo de sociedad empleando el terror y el miedo como medio para mantener cautiva a la sociedad. Para conseguir este objetivo no utiliza únicamente los atentados terroristas, sino que necesita del control también de la educación, de las asociaciones culturales, sociales y, por supuesto, del poder político.
La alcaldesa de Hernani es un exponente de ese entramado social empleado por ETA. La alcaldesa ha sido condenada porque en un acto público, pidió un aplauso para los presuntos terroristas del atentado de la T4; declarando públicamente en dicho acto que "todos los cuerpos policiales y represivos utilizan la tortura y lo hacen sistemáticamente contra los independentistas vascos"
Detrás del terrorismo etarra subyace un pensamiento nacionalista, que básicamente se puede resumir en esta tesis, solamente el que es nacionalista es vasco y solamente el nacionalista tiene cabida en la Comunidad Autónoma Vasca.
Hasta la fecha el camino para hacer presente en la sociedad este pensamiento ha sido el asesinato. Marian Beitialarrangoitia es un exponente del apoyo social a esta forma de "promover" el pensamiento nacionalista.
Hoy en el mundo de ETA se está barajando la posibilidad de cambiar la táctica a seguir. Otegui, Díez Usabiaga, Goricelaya proponen alcanzar los fines del nacionalismo a través de su presencia en la política, eso si, manteniendo un tejido social que permita mantener viva la exclusión, la amenaza a todo aquel que no se pliegue a sus ideas. Esto supondría cambiar el asesinato por la exclusión y marginación social, es decir, no matar el cuerpo pero si el alma.
Este camino parece que está siendo apoyado por el Gobierno de Rodríguez Zapatero al permitir que Acción Internacionalista se pudiera presentar a las elecciones europeas, así que ya sabemos bajo qué siglas y con qué candidatos se presentará ETA a las próximas elecciones. ETA ya ha "blanqueado" a sus futuros candidatos, si estos han sido "legales" en las europeas ¿porqué se tendrían que impugnar en las próximas elecciones municipales y autonómicas?
Pero este nuevo intento de Rodríguez Zapatero de negociar con ETA cuenta esta vez con dos aspectos novedosos. El primero consiste en que el PP ha firmado un pacto con el PSE, y que en términos prácticos ha hecho que el Partido Popular permanezca en un perfil bajo, o lo que es lo mismo, en la parálisis, ya que dicho pacto más que evitar que el PSOE siga manteniendo conversaciones con ETA, ha supuesto la desactivación de la movilización firme en contra de la presencia etarra en las instituciones.
En segundo lugar cuenta con la desactivación de los movimientos cívicos que se destacaron en su momento por la lucha a favor de la libertad.
Con un PP en perfil bajo y con los movimientos cívicos desactivados, ETA y Rodríguez Zapatero tienen mayor margen de maniobra para trabajar en la sombra, sin interferencias, en un modelo de España que no es el querido por la mayoría de los españoles, pero que al fin y al cabo es el objetivo de ETA y del nacionalismo vasco desde su fundación.
La dirección del PP habla pero no asume el riesgo de la acción, y en el caso del PSOE siguen apostando por el nacionalismo sin darse cuenta de que toda acción surge de un pensamiento, y el terrorismo surge del pensamiento nacionalista. Matar o no matar para el nacionalismo vasco es algo puramente circunstancial, táctico; si hoy no conviene no asesinarán, pero si mañana la "construcción nacional" lo requiere, asesinarán.
España está hoy ante una nueva encrucijada.
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